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Cabezote Vuelta a España 2022

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Público neerlandés en la Vuelta a España.
Público neerlandés en la Vuelta a España.
/AFP

Este fue el balance de lo que dejó Países Bajos para la Vuelta a España 2022

Este domingo se disputó la tercera y última etapa en territorio neerlandés, un país que vive a 'flor de piel' el ciclismo.

La 77ª edición de la Vuelta a España cerró su segundo paso en la historia por los Países Bajos con un notable éxito de público y sin grandes problemas para los participantes, al margen de dos abandonos por caída y otro por positivo por Coronavirus.

El canadiense Michael Woods (Israel-Premier Tech) y el belga Steff Cras (Lotto Soudal), ambos por caída en la tercera y segunda etapa respectivamente, y el español Manuel Peñalver (Burgos BH) que no llegó ni a tomar la salida por un positivo por Coronavirus, han dejado la Vuelta sin ni siquiera tener que volver a cruzar la frontera.

El recuerdo del final de la caótica cuarta etapa de la Vuelta a España 2009 que arrancó también en tierras neerlandesas, en aquel año en el circuito de velocidad de Assen, que unió Venlo con la ciudad belga de Lieja no ha desaparecido de la memoria. La lluvia y una curva con más residuos de aceite y gasolina de los previsibles convirtieron el asfalto en una pista de patinaje y en tristes protagonistas.

Aquella edición, que terminó ganando el español Alejandro Valverde, a 2,5 kilómetros del esprint final, el neerlandés Johnny Hoogerland se fue al suelo en la parte delantera del pelotón y provocó una tremenda montonera en la que un buen número de sus componentes resultaron seriamente dañados.

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Tras el traslado en avión desde Lieja hasta el aeropuerto de Reus, la jornada de descanso del día siguiente se convirtió en un mero eufemismo. La gran mayoría tuvieron que dedicarse a restañar heridas de diversa gravedad y a procurar recuperarse lo mejor posible de los golpes sufridos.

Las vendas, esparadrapos y la mercromina (desinfectante líquido a base de mercurio y bromo, de intenso color rojo, para el tratamientode heridas superficiales) se convirtieron en los protagonistas del día siguiente en la capital tarraconense.

En esta ocasión, el viaje al Aeropuerto de Bilbao se presenta mucho más tranquilo y con los veintitrés equipos repartidos por todo el territorio de Euskadi podrán disfrutar de una jornada para mentalizarse de que el territorio de los esprinters puros va a dejar paso a los perfiles más quebrados y con opciones tanto para velocistas que se defienden en terrenos quebrados como para que los aspirantes al maillot rojo final de Madrid el 11 de septiembre entren en acción.

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De Países Bajos sale reforzado el esloveno Primoz Roglic (Jumbo Visma), que llegaba con las dudas propias de la caída que le obligó a abandonar el pasado Tour de Francia en el que triunfó su compañero el danés Jonas Vingegaard, tras la sobresaliente actuación que protagonizó junto a sus compañeros en la contrarreloj por equipos de Utrecht.

Roglic, que buscará su cuarto maillot rojo consecutivo en la Vuelta a España, dejó tras la CRE a 13 segundos al ecuatoriano Richard Carapaz (Ineos Grenadiers), a 14 al belga Remco Evenepoel (Quick Step-Alpha Vynil), y ya a más de medio minuto el británico Simon Yates (Bike Exchange), el portugués Joao Almeida (UAE Emirates), el australiano Jai Hindley (Bora Hansgrohe), y los españoles Mikel Landa (Bahrain Victorius) y Enric Mas (Movistar) a 31, 33, 41, 42 y 43 segundos, respectivamente.

Estos tres primeros días, el ex saltador de esquí no se ha dejado ver por otra zona que no sea la cabeza de carrera rodeado de sus compañeros y defendiendo el maillot rojo que de manera testimonial han portado los neerlandeses Robert Gesink, Mike Teunissen y Edoardo Affini.

Roglic está a la espera de poner a prueba esas dudas que manifestó antes de empezar a rodar la Vuelta. Otra cosa son las sensaciones que transmite y esas son las de que es el principal favorito al triunfo final.

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Mientras tanto, el Jumbo Visma se ha podido permitir el lujo de vestir en cada etapa a un líder diferente, ya que de Breda sale con la 'roja' el italiano Edoardo Affini.

En las llegadas de Utrecht y Breda, resueltas como inicialmente se había previsto en esprint masivo, el claro dominador está siendo el irlandés Sam Bennett (Bora Hansgrohe) con dos triunfos inapelables que le permiten seguir engordando su palmarés y sumar ya cinco triunfos parciales en la carrera española.

Ahora el sueño que le queda por cumplir en la Vuelta a España al irlandés es el de ganar en Madrid, como ya ha hecho en el Giro en Roma y en el Tour en los Campos Elíseos. Le quedan por delante dieciocho días para intentar hacerlo realidad.

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